Toronto
Por fin puedo sentarme un ratito a escribir y contaros algo sobre el viaje relámpago que me pegué a Toronto la semana pasada... La verdad es que ha sido una experiencia un poco rara, genial (desde luego) pero un poco rara... Pero he vuelto impresionado, Toronto me ha dejado con la boca abierta. He subido al fotoblog de Flickr una buena parte de las fotos que hice, creo que ha quedado un reportaje curiosillo de lo que pude ver en 7 horas en Toronto...

Estaba pensando en hacer algo similar a lo que hice con el viaje a Londres de hace unos años, pero creo que prefiero una crónica breve, con varias fotos... Los post largos con mucha letra suelen ser un poco coñazo, no es cierto??
Bueno, a lo que iba. La semana antes del viaje la pasé atacado de los nervios... Me dieron 5 días para planificarlo todo, cambiar algo de dinero (al final no me dió tiempo y cambié en Barajas), encontrar adaptadores para los enchufes (últimamente cada vez que viajo tengo que comprar uno. Voy a acabar con una colección), preparar todo lo que me tenía que llevar y confirmar mis billetes y el hotel. Eso me ponía muy tenso, odio que organicen las cosas por mí, soy un neurótico que necesita tener el billete en la mano, aunque después de mi experiencia con los billetes electrónicos creo que en el futuro me relajaré más...

Me presenté en Barajas el lunes a las 5:15 de la mañana. Por mí, habría estado incluso antes (repito, llevaba muy mal eso del billete electrónico) pero bueno, teniendo en cuenta que el vuelo salía a las 7:40 y que recomiendan que estés dos horas antes en el aeropuerto, digamos que no madrugué demasiado. El único
inconveniente que tuve es que facturé pronto y me tocó esperar un buen rato hasta embarcar, pero bueno. Aproveché para tomarme un cafetito, un zumo y ver cómo amanecía en Barajas... Después, dos horas y media hasta Munich. Me tocó ventanilla (me encanta que me toque ventanilla) y pude disfrutar de Barcelona, Marsella y Niza desde el aire. Ah, y de los Alpes... Precioso.
En Munich me tocó cambiar de avión. Me tocó en el pasillo central (mierda) pero bueno, aproveché para ver alguna peli y leer algo. Llegué a Toronto a las tres de la tarde, hora local (las 9 de la noche aquí). Pasé un total de cuatro controles de pasaporte (más el que me hicieron antes de subir al avión canadiense en Munich, cinco), y en todos ellos me tocó explicar mi vida. Que si era la primera vez que iba a Canadá, que si era por motivos de trabajo, que si me volvía en tres días, que no llevaba armas de fuego, que los ordenadores y cables de la mochila no eran una bomba, etc etc etc.
Mi hotel estaba en Mississauga, una ciudad al lado de Toronto (a unos 40 km) que, al parecer, debe ser la sexta ciudad más grande de Canadá. No es demasiado difícil, si tenemos en cuenta que en Canadá hay 30 millones de habitantes y Mississauga ya cuenta casi con 800.000. El caso es que bueno, la pega de estar tan lejos de Toronto es que si quería darme una vuelta por allí en mi tiempo libre, me tocaba pillar taxi (=una pasta) o autobús (=un rato de viaje), aunque en el fondo eso no fue un problema. No tuve tiempo libre hasta el último día (aunque esto ya lo contaré más adelante)
Me pasé los siguientes tres días liado con los temas que me habían llevado para allá, y lo único que pude visitar fue el centro comercial que había al lado del hotel. Y bueno, tampoco mucho, ya que os juro que no disponía de más de una hora libre al día... En fin, el caso es que no estaba dispuesto a quedarme
sin ver algo de Toronto. Hice mis planes... Si mi avión salía a las 8 de la tarde y yo tenía que estar en el aeropuerto a las 6, si madrugaba, dejaba las maletas en la recepción del hotel y me largaba para Toronto a las 8 de la mañana, a las 9 podría estar tranquilamente en la CN Tower, y a partir de allí, podría disfrutar de unas cuantas horas por Toronto. Luego, de vuelta al hotel, taxi al aeropuerto y back to spain.
Hacer la maleta no me llevó mucho tiempo. No me había llevado mucha ropa, y la verdad es que me limité a esparcir mis trastos encima de la segunda cama que había en la habitación, así que sólo tenía que hacer el proceso inverso....
La primera impresión que me llevé de Toronto, visto desde lo alto de la CN Tower (mirador a 447 m de altura) fue impresionante... El lago Ontario es inmenso, no se veía la otra orilla. Parecía el mar... Ví el Rogers Center (cerrado), el Air Canada Center (donde juegan los Toronto Raptors y los Toronto Maple Leafs de hockey hielo), los rascacielos del barrio financiero, las Toronto Islands, y una cosa que me impresionó.
En el mirador más bajo de la torre (que está a 342 m de altura) hay una parte del suelo que es de cristal. Si te colocas en esa zona, ves bajo tus pies una caída en vertical de casi 350 metros, y os juro que da mal rollo (mira, eso de ahí son mis pies... Es la primera vez que salgo en mi blog) Yo no tengo miedo a las alturas, pero la verdad es que tuve que hacer un esfuerzo para ponerme de pie en mitad de la cristalera...

Después de la torre me fui hacia el Air Canada Center (había prometido la camiseta de Calderón a un colega) y al centro financiero de Toronto... Volví a quedarme impresionado. Me recordaba un montón a las imágenes de Nueva York de la tele (no he ido aún, aunque pienso poner remedio a eso) Me dediqué a pasear por todo el centro financiero de Toronto, sacando fotos a todo lo que se me ocurría...Qué rabia me dió no tener allí mi "nueva cámara" (en realidad es de mi padre pero se la he quitado) aunque la verdad es que la IXUS se portó de maravilla (hasta que se quedó sin batería, pobre, aunque eso fue al final del día). De todas formas era increible, galerías entre los rascacielos, puestos de comida en la calle, el Hall of Fame del Hockey Hielo (no entré a ver la Stanley Cup , no me sobraba el tiempo...) Impresionante...

De allí me fui a visitar el ayuntamiento viejo de Toronto, un precioso edificio color rojo con un campanario y un reloj... Actualmente es el palacio de justicia, y se encuentra en una plaza, junto a Queen Street, en la que también está el ayuntamiento nuevo, de estilo completamente moderno, y que está formado por dos edificios curvos con una sala redonda en el centro. Podéis ver fotos en el fotoblog (tampoco quiero llenar esto de fotos...)

Aproveché para pillar un perrito caliente en uno de los puestos que había en la plaza, y así comer sin parar ni un segundo... Seguí por Queen Street hacia Queen Street West, y de repente me encontré en una zona de casas bajas, con tiendas de lo más pintorescas. Me recordaba a Portobello Road en Londres, aunque menos colorido...
Una versión americana de Portobello, vamos. Perdí un par de horitas paseando por allí y volviendo por otras calles hacia la zona financiera (no tenía tiempo para alejarme hasta Chinatown), viendo teatros, restaurantes, tiendas, plazas, calles y callejones... Aproveché para comprar cuatro chorradillas de recuerdo (entre ellas un castor genial de peluche ) y de vuelta al hotel, no podía arriesgarme a ir pillado de tiempo ya que, al no conocer la zona, cualquier error podría ser fatal y perdería el avión...

Y no sabéis cómo me alegré de haber vuelto con tiempo al hotel... Gracias a eso descubrí una pequeña
joya escondida a dos calles del hotel (donde me dejó el bus) y pude perder media hora disfruntando de ella... Desde fuera no se sabía lo que era, se veía un jardín pequeñito en medio de una explanada con hierba, y al acercarme por curiosidad descubrí un jardín japonés, obsequio de la ciudad de Kariya (Japón) con la que está hermanada... La única pega es que mi cámara había muerto ya, así que tuve que tirar de cámara del móvil, pero bueno, al menos me quedó un recuerdo de aquel rincón...
Y bueno, esto es una crónica (un poco larga) de lo que ha sido el viaje a Toronto... Insisto, si queréis ver más fotos no tenéis más que visitar mi fotoblog ...










Maria dijo
Pedazo de post!! Me ha encantado!!
La foto de los Alpes me ha recordado a cuando fui a Colonia y se veian los Pirineos...es impresionante verlos desde arriba!!
Increible Toronto!! Eso si, yo no hubiese sido capaz de ponerme encima del mirado con suelo de cristal!! Y menos de hacer la foto!! Menudo vértigo tiene que dar...
Y el perrito...ufff, nunca había visto uno con tantas salsas!! Y mira que en Colonia también le echaban mil potingues...
Me voy a tu fotolog, a verlo todo con detalle!!
Besets!!
17 Mayo 2007 | 10:28 PM