En plena crisis de "qué asco de rutina, debería hacer algo que rompa con todo" se me ha ocurrido una locura...

ME VOY A LA FIESTA DE LA COCTELERA

Luego ha vuelto mi sentido común y me he dado cuenta de que no puedo decidir muy a la ligera... Tendría que pedirme por lo menos el viernes por la mañana, no es plan de meterme una paliza de coche así, a lo tonto. Tampoco estaría mal pedirme el jueves por la tarde, aunque bueno, puedo salir de aquí a las 7 y llegar a la fiesta no demasiado tarde...

De todas formas, la decisión no está en mi mano ahora mismo... No sé si voy a poder o no, por ahora me voy a apuntar y ya veremos lo que pasa...