Antes de nada, feliz año nuevo a todos...

Hoy estoy un poco espesito... Siempre me pasa, cuando rompo mi ciclo normal de sueño (o de poco sueño) y duermo "más de la cuenta" necesito al menos un día para recuperarme...

La noche del 31 fue larga, muy larga... Llegué a casa cerca de las 12 del mediodía (soy lo peor), me quité la ropa y me metí en la cama inmediatamente. Me desperté a las 3, justo para comer con mi familia, y acto seguido de vuelta a la cama...sí pasé la tarde del lunes, durmiendo como un lirón hasta la hora de la cena, que repetí la operación de la comida... el resultado de todo esto es un dolorcillo de cabeza que me lleva molestando toda la mañana y una sensación de torpeza y de lentitud de reflejos que me mantiene bajo mínimos...

Me he acordado de una cosa que escribí el año pasado y que al final no publiqué. Era una especie de lista de propósitos para el nuevo año. Un clásico de estas fechas, vamos... Al final lo he borrado, ya no tenía mucho sentido que estuviese guardado entre los borradores, pero antes me he puesto a leerlo... Había algunas cosas que eran importantes, como "pasar más tiempo con mis abuelos, en especial con mi abuelo, o aclararme las ideas sobre muchas cosas... La verdad es que muchas veces todo esto queda en meros propósitos, nunca sabes cómo saldrá el año que empieza.

Por ahora, el 2007 me ha traído una pequeña desilusión. O más bien la confirmación de algo que sospechaba hace tiempo... En fin, no sé cómo contarlo sin que suene raro o sin que alguien interprete esto de forma errónea, creo que me voy a limitar a escribirlo tal y como me surja y veremos qué es lo que pasa...

Veréis, la historia es la siguiente. Una persona muy especial del pasado se va a casar en septiembre, y acabo de enterarme de la noticia. Hace tiempo salimos juntos, y fue algo muy especial condenado al fracaso por problemas insalvables. Cada cual tenía su vida en un mundo completamente distinto, dos mundos que poco a poco se iban separando. Lo habíamos hablado, y yo estaba convencido de que los dos pensábamos igual, que por el momento disfrutaríamos de la posibilidad que nos brindaba la vida de pasar el tiempo juntos y que más adelante nos contentaríamos con la buena amistad que nos unía, pero parece ser que no fue así...

La verdad es que la despedida fue dura. Además, se había viciado un poco el ambiente entre los dos. Supongo que es normal, a mí mismo me daba un poco de rabia (siempre me ha dado rabia encontrarme obstáculos que están fuera de mi alcance) pero bueno, aceptaba las cosas como son. No es conformismo, es realismo... Yo no iba a seguirla y ella no iba a renunciar a su mundo por mí, así que las cosas estaban claras. Después, intentamos mantener el contacto pero me encontré con una sorpresa. Yo le contaba cómo iba mi vida, las cosas importantes, las cosas que realmente me apetecía contar, y ella me contaba las cosas banales que le pasaban para evitar "hacerme daño" con las importantes. Me voy a explicar... Yo le hablaba de la universidad, de que quería volver a Francia, de mis proyectos, de mis amigos, pero no le hablaba de otras chicas por dos motivos: el primero, porque no hubo nadie un poco importante de quien hablar, y el segundo es que de las que hubo sin importancia no me acordaba a la hora de hablar con ella. Parece lógico, no? Prefería que hablásemos sobre una película que nos había gustado o sobre los planes que teníamos para el verano que sobre el escotazo de la camarera del sábado pasado... Ella en cambio había discutido con su mejor amiga por culpa del novio de esta (en la actualidad, su prometido) y se había ido a vivir con él (a mí me dijo que con amigas), y mientras tanto o no me hablaba o me contaba que se había comprado una camiseta preciosa... Bueno, esto a lo mejor es un poco resumido... La verdad es que poco a poco la relación fue volviéndose fría. Las conversaciones fueron volviéndose más y más frías, y más y más distantes. Se notaba que trataba de ocultar algo, pero no me podía creer que me quisiese ocultar eso, y casi fue peor porque empezó con extrañas excusas. No veo el motivo de ocultarlo, pero bueno, imagino que cada vez tuvo que sentirse más y más incómoda porque poco a poco las conversaciones se fueron espaciando...

En fin, el caso es que se casa en septiembre y no estoy invitado. Bueno, ni siquiera debería saber que tiene novio, así que cómo voy a saber que se casa?? Lo gracioso es que tenemos amigos comúnes que están invitados, lo que no sé es si están avisados de que no me puedo enterar o no. Realmente me da igual, lo que realmente me duele es mirar atrás y ver cómo una buena amiga me echó de su círculo por algo que no entiendo. No son celos, no es un amor "mal curado"... Si hubiese estado al corriente de toda la historia hubiese aconsejado, servido de "hombro para llorar" o lo que fuese, hubiese sido una de las personas que más se hubiesen alegrado de que tuviese a alguien a su lado, y desde luego, hubiese recorrido sin pensarlo los 2668 km (en avión, desde luego) para asistir a su boda... Al final siempre me pasa lo mismo, empiezo a pensar que la culpa es mía, no consigo llevarme bien con ninguna de mis ex. Tal vez porque creo tener las ideas claras, no me gustan las medias tintas, cuando una relación se acaba es para siempre... No sé, bueno, lo siento por M, pensé que sería otro tipo de persona y me parece que me equivoqué...

Afortunadamente, creo que aún me quedan buenos amig@s (y los que vendrán...)

Ya os lo he dicho antes, pero FELIZ AÑO NUEVO A TODOS. Ya sabéis dónde os espero (intentaré aparecer más a menudo). Gracias por leerme y por vuestros comentarios. Espero engancharos un año más, al menos)