Un poco más y no lo cuento...

Lo siento, me perdí y no fui capaz de encontrar el camino de regreso...
Es cierto, realmente me ha pasado eso. Como contaba en mi último post mi ordenador se suicidó y pasó una buena temporada en rehabilitación, y eso me hizo perder un poco el ritmo. Es curioso con qué facilidad podemos dejarnos caer en la rutina y pasar por el mundo mirando pero sin ver, oyendo pero sin escuchar... Mientras escribo esto estoy recordando una de las últimas cosas que escribí, un post que surgió de lo que sentí un día en la calle, mirando la lluvia en el suelo y sintiendo el viento en la cara. Recuerdo ese momento, casi soy capaz de reproducirlo ahora mismo. Recuerdo los olores, la frialdad de la niebla cuando me envolvía, el sonido apenas perceptible de la lluvia... Sabéis que soy incapaz de recordar el
camino que hice ayer para ir al trabajo?? Qué lástima, estaba "enmimismado". Llevo un mes encerrado en mis rutinas, pendiente de mi agenda. Mi mundo se había reducido a lo que pasaba en una página de word y otra de excell, y estaba dejando que cada día fuese otro "día de la marmota". Conocéis esa película, no?
El caso es que siempre hay algo que te saca del letargo. Suele ser algo impactante, a veces una buena noticia que te pone en marcha, a veces una tragedia que te hace temblar de pies a cabeza. En este caso ha sido lo segundo. Una muy buena amiga ha perdido a su primo justo antes de Navidad. Cuando me lo contó no daba crédito a lo que me estaba explicando, cómo un chaval sano de veintitantos años puede acostarse y no volver a despertarse...
Dicen que siempre se van los mejores. La verdad es que no lo sé, a lo mejor lo que ocurre es que los que nos quedamos nunca supimos estar a su altura. El caso es que he leído cosas sobre Carlos (así se llamaba el primo de mi amiga) y resulta impresionante. Envidio a los que tuvieron la suerte de conocerle. Sé que la pérdida de alguien tan cercano y tan querido ha dejado un vacío enorme en su prima, pero sinceramente la envidio por haber tenido la ocasión de compartir su tiempo con alguien así...
Evidentemente yo no puedo escribir nada sobre alguien a quien no he conocido, pero sí que puedo escribir sobre la influencia que ha ejercido en mí su muerte. Me ha hecho pensar, darme cuenta de que no se puede dejar pasar el tiempo a la ligera, que hay que saborear cada minuto de la rutina. No puedo pretender estar haciendo cosas geniales las 24 horas del día, desde luego, pero tampoco puedo permitir que la rutina me impida pararme a oler el perfume de la ciudad o a observar mi reflejo en los charcos...
He tardado un poco en escribir esto, me ha costado encontrar las palabras. Será falta de agilidad... También me ha costado bastante organizar un poco mis ideas (siguen siendo un auténtico cajón desastre). Pero por lo menos he vuelto, ya pensé que no lo conseguiría nunca... Gracias a los que me habéis echado de menos...



mo24590 dijo
VOlviste Entonces... ahí Estas... te Huelo...
12 Enero 2006 | 08:19 PM