Supongo que cuando leéis algo de lo que escribo podéis llegar a pensar que no tengo ideas originales, ya que están llenos de referencias a libros, películas o canciones. Pero la verdad es que muchas de las cosas que escribo me vienen a la cabeza con una simple palabra o una imagen. Supongo que siempre han estado ahí, esperando el detonante que las hiciera salir del letargo y obligarme a escribir sobre ellas...

Bueno, el caso es que hoy he escuchado una canción de Ismael Serrano que se llama así, "si Peter Pan viniera", y sin quererlo ha engendrado estas líneas. Bueno, no vamos a quitar mérito a una buena amiga, Zapardiel, que sin quererlo también ha contribuido a esto. De hecho, ella es la principal responsable de que yo esté ahora escribiendo... A ver, vamos a estructurar un poco mis ideas porque estoy divagando y así no vamos a llegar a ningún sitio...

Supongo que la semilla de esto es la canción que os he dicho antes, la de Ismael Serrano. Tengo una versión en directo de esta canción, precedida de un pequeño monólogo que hace autor sobre el final del cuento de Peter Pan, en el cual éste vuelve a visitar a Wendy después de muchos años y ella ha crecido, ha dejado de ser una niña, y no quiere que Peter Pan la vea convertida en una adulta. Y reconozco que a veces estoy de acuerdo con lo que Ismael Serrano dice a propósito de este cuento y este final. Dice que Peter Pan es una de las historias más tristes que ha leído y que "si Peter Pan viene a buscaros, no encendáis la luz". Es cierto que cuesta hacerse mayor. Y no estoy hablando de envejecer, de que nos salgan arrugas, se nos ponga el pelo blanco o nos chirríen las articulaciones, no. Estoy hablando de ese día en el que dejas de ser niño, en el que los juguetes de la infancia se cierran en una caja y se olvidan en un rincón del desván. Muchas veces pienso que cuando somos niños tenemos una capacidad enorme para hacer cualquier cosa y una imaginación sin límites que vamos perdiendo poco a poco con la edad. Bueno, un pequeño matiz sobre lo de la capacidad de hacer cosas. Tal vez sería más correcto decir que con la edad nos volvemos mucho más pragmáticos, ya que todos nuestros esfuerzos tienen un fin mucho más práctico...

En fin, creo que estoy divagando y no consigo explicar claramente lo que pienso. Mejor os explico lo que ha hecho que escriba este post... Supongo que la canción de Ismael Serrano me sensibilizó con este tema, pero el verdadero detonante fue una conversación que tuve con Zapardiel, en la que me contó que se obligaba a escribir todos los días un cuento corto en una página web. Eso me hizo recordar los cuentos que escribe de vez en cuando, y me dí cuenta de algo: no soy capaz de inventarme un cuento... Es cierto, es como si mi imaginación estuviese atrofiada. Me siento delante de una hoja en blanco y no consigo ponerme a ello. Y pensar que cuando era pequeño podía pasar una tarde entretenido inventándome una historia, escribiéndola en un cuaderno y acompañándola de dibujos. No alucinemos, no escribía "Guerra y Paz" pero, modestamente, creo que me salían unas historias más o menos curiosas...

Recuerdo cómo me gustaban los juegos de construcciones, en concreto los TENTE. Pasaba las tardes montando y desmontando barcos, aviones, edificios, naves, robots, y cualquiero cosa que mi imaginación fuese capaz de diseñar. Y si me cansaba de eso, leía, pintaba, me inventaba una casa con dos sillas y tres mantas o un coche con dos cojines y una tapa... Ahora me cuesta ponerme a dibujar, ya no tengo ni la imaginación ni la habilidad que tenía de pequeño...

Qué es lo que ocurre entonces? He perdido esa capacidad o simplemente la tengo atrofiada?? No lo sé, pero me he sentido como si de repente, al mirar uno de mis brazos, me hubiese dado cuenta de que mi mano no estaba. Es algo que siempre ha estado allí, porqué no sigue donde estaba?? Cuándo lo he perdido?? No sé, pero me ha producido una sensación de pérdida muy grande...