Londres III
Ya sé que he tardado un poco en escribir el resto del relato de mi viaje a Londres, lo siento. Ahora mismo no estoy viviendo en casa, estoy en el pueblo, y no me puedo conectar a internet tan a menudo como me gustaría...
Bueno, me llego por el tercer día en Londres. Este día comenzó con un plan un poco raro. Fuimos a Hyde Park, en parte para visitar el famoso parque y en parte para que un amigo soltase el discursito de turno en el Speakers Corner (Gibraltar español y todas esas cosas). Y después, dando un paseito hasta Buckingham Palace para ver el cambio de guardia. Cuando llegamos faltaba todavía media hora para que empezase el cambio de guardia, pero aquello ya estaba lleno de gente, así que nos buscamos un sitio cerca de la valla del palacio y a esperar. Por cierto, me encantaría haber visto en mi lugar al que decía que en Londres hacía frío y llovía todo el tiempo. Qué calor... Con deciros que se me quemó el cuello viendo el cambio de guardia... En fin, a lo que iba. La verdad es que el cambio de guardia está muy, muy bien, merece mucho la pena verlo, a pesar de que es un poco largo (una hora y pico no os la quita nadie)
En fin, el caso es que allí estábamos mis amigos y yo, peleando con montones de guiris para que no nos quitasen nuestra privilegiada posición, en primera fila. Para que os hagáis una idea de lo que ocurre, os hago un pequeño resumen del cambio de guardia. Como habréis podido ver en la foto (y en miles de fotos en miles de sitios) la guardia del palacio de Buckingham van vestidos de rojo y llevan un curioso gorro en la cabeza. Lo típico, vamos. Pues estos guardias son relevados por otros que llevan un uniforme azul grisáceo o gris azulado (depende del punto de vista). En fin, cuando llegamos al palacio estaban de guardia los soldados del traje rojo. Al cabo de un rato empezó a sonar una marcha militar y vimos cómo venían desfilando por Victoria una banda de música, todos con el uniforme rojo y el gorro negro. Entraron en el palacio, formaron a nuestra izquierda y se quedaron allí, al solazo, pasando más calor que en un horno (o eso al menos me parecía a mí). El caso es que al cabo de un rato vuelve a sonar una marcha militar y aparecen otra vez por Victoria una banda de música, esta vez los del uniforme gris, precedidos de un batallón de soldados desfilando. Entraron en Buckingham Palace y se colocaron a nuestra derecha, justo enfrente de los de rojo, debajo del mismo sol de justicia (pobres...) En ese momento, los oficiales que dirigían los dos grupos de militares se separaron del grupo, se fueron a una zona de sombra en la puerta del palacio y se dedicaron a charlar amigablemente mientras el resto del mundo (nosotros incluidos) se cocía al sol. y al cabo de media horita decidieron que bueno, que ya estaba bien de hacernos sufrir y que el espectáculo podía seguir. Entonces todo se volvió un poco raro... La banda de música de los de gris se colocó en el centro del
patio del palacio y empezó a tocar la música de "Austin Powers" mientras los oficiales comprobaban que en las garitas de los guardias no se había escondido nadie y otros paseaban unas banderas como quien busca dónde poner la sombrilla en la playa... En fin, todo un poco surrealista. Y bueno, una vez acabado esto, los guardias de rojo fueron sustituidos por los de gris, las dos bandas de música se retiraron por Victoria al son de más marchas militares y se acabó el cambio de guardia...
Aprovechamos para comer algo y descansar un poco a la sombra en Green Park, y después, por St Jame's Park, nos fuimos hacia el Big Ben, el Parlamento y la abadía de Westminster. La visita a la abadía de Westminster no estuvo mal, aunque reconozco que resultaba un sitio un poco cargante. Yo, particularmente, prefiero otro tipo de iglesias. Me resultó demasiado agobiante, ya que todas las capillas, las estatuas y las tumbas estaban muy juntas, amontonadas. En fin, la verdad es que esperaba mucho más de la abadía de Westminster. Lo único que me gustó fue la capilla del coro, con unas sillerías de madera preciosas coronadas por unas espadas, unos estandartes y unos yelmos, y la zona de la tumba de Sir Isaac Newton y sus colegas (Green, Dirac, Maxwell y Thompson), a los que tengo muy presentes cada vez que tengo exámenes. Aunque supongo que si oyesen lo que pienso sobre ellos en esas situaciones no les haría ninguna gracia...
Y después de la abadía de Westminster nos fuimos a dar un paseo por el Parlamento, vimos las estatuas de Cromwell y la de Ricardo Corazón de León y nos fuimos a Victoria Tower Garden, que están justo al lado del Parlamento, a la orilla del Támesis, y nos sentamos allí a descansar, a comer algo y a charlar. Nos quedaba toda la tarde por delante y no teníamos ningún plan concreto, así que decidimos ir a Covent Garden y echar un vistazo al mercado. Así podríamos comprar algún regalo y esas cosas. De paso visitamos la zona de Covent Garden, vimos montones de teatros que había por allí. Luego, en el mercado de Covent Garden aprovechamos para comprar unas camisetas y algunas chorradas y nos fuimos de vuelta a Picadilly, pasando por Leicester. Ya en el hostel nos dimos una ducha, nos preparamos y nos fuimos a cenar Fish and Chips en un pub en la City, tomamos unas cervecitas y de vuelta al hostel para preparar el nuevo día...



23 ago 2005 | 12:10 AM
A mí el vídeo del cambio de guardia me ha dejado impresionada. Esa terrible melodía resonando y ellos avanzando con expresión indescifrable... wow
¡Muchos besos, pequeño! :D